Ensayos de campo para el análisis de residuos de cultivos: ¿cuáles son los 7 secretos del éxito?

Los residuos de productos de protección de plantas (PPP) inevitablemente están presentes en el interior o la superficie de los alimentos, incluso cuando se aplican de acuerdo con prácticas agrícolas recomendadas. El límite superior de residuos permitidos en alimentos o piensos es el "nivel máximo de residuos" (MRL), que en Europa es legislado por la Comisión Europea en base al asesoramiento científico de la EFSA.

Los MRL se miden a través de ensayos de campo de residuos de cultivos, que replican las condiciones agrícolas reales bajo las cuales se utilizaría un PPP. Parece un procedimiento bastante sencillo, pero, ¿qué estudios se utilizan comúnmente y cuáles son los secretos para lograr el éxito?

Ensayos de campo para el análisis de residuos de cultivos

El término "ensayo de campo" abarca ensayos que se llevan a cabo con cultivos desarrollados bajo una cubierta o en campos abiertos. Existen dos tipos principales de ensayo de campo:

  • Ensayos de disminución, en los cuales se toman muestras del cultivo (o "producto agrícola crudo") luego de la aplicación del PPP y en horarios determinados antes de la cosecha para analizar cómo disminuye el nivel de residuos a lo largo del tiempo
  • Ensayos de cosecha, que evalúan los residuos remanentes en el cultivo luego de la cosecha.

Estos ensayos se utilizan para respaldar el registro inicial de la sustancia PPP y volver a registrar la sustancia cuando, por ejemplo, se extiende el alcance de los cultivos para los cuales está prevista la sustancia, tal como cuando el registro de un pesticida autorizado para el uso en manzanas se extiende para el uso de otros cultivos frutales como duraznos.

Los siete consejos más importantes para garantizar el éxito de los ensayos de campo

Para asegurar mejor el éxito de los ensayos de campo, se deben seguir algunas reglas sencillas:

  • Situar los ensayos para maximizar la diversidad: seleccione diferentes países y ubicaciones para que sus ensayos de campo reflejen las variaciones que ocurren en climas y prácticas agrícolas de todo Europa. Como regla general, se requiere un mínimo de ocho ensayos por cultivo principal, y si el registro es paneuropeo, estos ocho ensayos se deben llevar a cabo en el norte y el sur de Europa.
  • Imitar las prácticas agrícolas que se utilizan en la vida real: utilice un tipo de equipamiento que imite al que se usa comercialmente para aplicaciones de PPP y prácticas agrícolas comunes.
  • Asegurarse de que el cultivo sea sano en la etapa inicial: considere la ubicación del ensayo y trate de asignar áreas para el ensayo que estén lejos de los márgenes del campo donde pueda haber interferencias de un PPP aplicado en campos vecinos.
  • Optimizar la manipulación de muestras: asegúrese de que las muestras se tomen y se congelen lo antes posible después del muestreo y dentro de un plazo de seis horas como máximo. Mantenga las condiciones de congelación hasta que se devuelvan las muestras al laboratorio para el análisis y asegúrese de que los plazos del análisis reflejen la estabilidad de la muestra.
  • Conformar un equipo con experiencia diversa: tener un equipo con experiencia en agricultura y análisis permite garantizar estudios que tomen en cuenta las temporadas de cultivo, la diversidad geográfica y todas las condiciones específicas para un muestreo y un análisis químico óptimos.
  • Planificar con anticipación: un estudio promedio demora aproximadamente diez meses desde la aplicación del producto hasta la presentación de informes; a esto sumemos la necesidad de tener un cultivo listo para la aplicación y podrá ver la importancia de la planificación anticipada.
  • Ser flexible: al tener acceso a una capacidad de campo que pueda adaptar, con una distribución geográfica amplia, podrá llevar a cabo estudios con facilidad en el norte y el sur de Europa de acuerdo con los requisitos y bajo condiciones muy diversas.

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Acerca del autor

Javier Bartolomé, administrador de un centro de pruebas y director de estudios de Covance, tiene un título en Agronomía y se unió a Covance en 1999. El centro de pruebas de Valencia ha mantenido el cumplimiento con las BPL por más de diez años y Javier ha participado en el diseño de los planes de estudio y las actividades de campo para todo tipo de estudios en la cartera de Covance.